El difusor es un elemento clave del equipo.
- No dejar nunca un difusor sin utilizar en el vino más que algunas horas.
- No dejar nunca la cerámica en remojo en el agua o cualquier otro líquido de forma prolongada.
- No cepillar, rascar o tocar nunca la cerámica del interior del difusor.
¿Cuándo limpiar un difusor?
- Se aconseja limpiar el difusor antes de cada nueva utilización.
- Es necesario limpiarlo cuando está obstruido (señalado por un aumento de la presión de difusión hasta 2,5 bares o más), o cuando se va a guardar en seco después de su utilización.
Procedimiento estándar de limpieza
El procedimiento requiere un cilindro de lavado y un secador. Éstos se entregan junto con el regulador de presión.
El secador es el pequeño conector metálico en forma de codo y el cilindro de lavado el acoplador hembra de latón. El cilindro de lavado posee un adaptador “tipo tubo de jardinería” que permite fijarlo directamente a un grifo.
Para proceder a la limpieza del difusor:
- Separar el conjunto del tubo sumergido/difusor a nivel del 2º "macarrón" (8)
- Conectar el tubo sumergido/difusor al secador, y el secador (toma macho) con el cilindro de lavado (toma hembra) y conectar el cilindro de lavado a un tubo/grifo/salida de agua caliente haciendo pasar el agua por el difusor durante algunos minutos
- Desconectar el difusor. Sumergir el cuerpo inoxidable (no el tubo de polietileno) en un cubo con una solución de lejía de cualquier comercio o una solución de agua oxigenada (percarbonato) al 10%.
No dejar en remojo más de una hora.
- Volver a unir el difusor con el cilindro de lavado y el secador y aclarar haciendo circular el agua (caliente o fría) durante 2 minutos, introduciéndolo después en una solución de bisulfito para neutralizar cualquier residuo. Aclarar de nuevo con agua.
- Para proceder al secado, desconectar el secador del cilindro de lavado y conectarlo a la salida del regulador de presión (3). Hacer pasar oxígeno por la cerámica hasta que desaparezca la espuma en el cilindro (unos 2 minutos).
Si se debe guardar después el difusor por un largo periodo, se recomienda secarlo durante más tiempo (unos 5 minutos). Para realizar esta operación, se puede utilizar igualmente otro gas, limpio y sin restos de grasas (aire comprimido/nitrógeno/argón).
Almacenar los difusores en un lugar limpio y seco.
Una cerámica que quede húmeda puede ser rápidamente un soporte de moho.
Comprobar regularmente que el difusor funciona correctamente. Al sumergirlo en el vino, se debe observar una fina espuma en la superficie.
Si la cerámica está dañada, las burbujas producidas son más gruesas. Preste atención sin embargo, ya que las burbujas aparecen siempre más gruesas en el agua que en el vino.
Procedimiento de limpieza completa / Descolmatado:
- Desmontar el difusor destornillando el conector del tubo de alimentación con dos llaves fijas. Retirar los tornillos en la parte inferior del difusor así como la arandela metálica.
- Retirar con precaución la junta de silicona roja en la parte inferior del difusor. Agitar suavemente la cerámica hasta que se suelte. NO TOCAR NUNCA EL INTERIOR DEL CILINDRO. Retirar la junta de silicona superior.
- Poner las partes metálicas y de silicona en un recipiente de plástico (aprox. de 1L). Colocar las cerámicas en un vaso de pyrex de 250ml. Poner el cuerpo inoxidable y el tubo de polietileno (previamente enrollado) en un cubo de plástico (tipo 8/10L).
- Sumergir la cerámica en una solución de lejía (comprada en los comercios) al 50% durante 2 h.
- Aclarar bien la cerámica con agua. Colocarla en un baño de ultra-sonidos durante 45 minutos. Estas etapas se pueden repetir hasta que la cerámica aparezca limpia.
Seguir los procedimientos de seguridad al utilizar productos químicos.
- Sumergir las partes metálicas sueltas, el cuerpo inoxidable y el tubo de polietileno en una solución de percarbonato/agua caliente durante 30 minutos. Sumergir después en una solución de ácido cítrico/agua caliente durante 10 minutos. Aclarar bien con agua (hacer pasar el agua en el tubo con el cilindro de lavado).
Seguir los procedimientos de seguridad al utilizar productos químicos.
- Cuando estén limpias todas las partes, volver a montar el difusor y comprobar la presión de salida.
- Si la prueba de presión de salida es satisfactoria, guardar el difusor en un lugar limpio y seco o volver a ponerlo en servicio. Si se debe guardar el difusor, es necesario comprobar que el secado se ha realizado perfectamente para evitar la aparición de mohos en la cerámica.